La escritura japonesa: más allá de los “dibujitos”

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“Anda, ¿y estos simbolitos?” ¿qué sentido tienen?” “¿cómo se leen?”. Probablemente, en alguna ocasión te hayas hecho alguna de estas preguntas al toparte con algún tipo de escrito japonés, ya sea en internet, en alguna tienda o incluso hasta en la piel de algún conocido. Con el artículo de hoy intentaremos dar respuesta a estas cuestiones.

 

Características y origen del japonés:

El japonés constituye una lengua que por una parte se caracteriza por su simpleza fonética. Carece de vocales neutras como el catalán o fonemas como la Ñ o Z castellanas, y del mismo modo tampoco es como el inglés, que posee vocabulario lleno de consonantes juntas. Podemos apreciar explícitamente esto último en la palabra inglesa strengthen que en japonés equivale a katameru (fortalecer). Asimismo, el japonés tiende a aglutinar en sus estructuras, de manera que taberu (comer) en volitivo es tabetai (quiero comer), y en su versión negativa, tabetakunai (no quiero comer).

Teniendo en cuenta los rasgos comentados, la mayoría de filólogos considera que el japonés nace a partir de las lenguas altaicas, una familia lingüística que recibe su nombre del macizo de Altái, una cordillera situada en Asia Central. Sin embargo, cabe destacar que son solo estimaciones y que el origen de la lengua japonesa sigue siendo tema de debate.

Región de Asia Central en que se hablan las lenguas altaicas

 

Una ojeada con perspectiva histórica:

Los caracteres chinos llegaron a Japón en el siglo IV, y ciertamente, suponía todo un reto introducir los caracteres de una lengua como el chino a la escritura japonesa.

Las palabras chinas suelen están formadas por una sola sílaba, mientras que las japonesas acostumbran a tener más de una, tal y como sucede con la palabra taberu que hemos visto antes. Tomando esto en consideración, los japoneses se las arreglaron para crear dos formas de escritura: el kun y el manyogana, Por un lado, en el primero se asocia el vocablo japonés al carácter chino en base a su significado. Así pues, se toma del chino el carácter de mujer y se decide leerlo como se decía y se dice en japonés, onna. Y, por otra parte, el manyogana consiste en hacer uso de los caracteres chinos partiendo de la fonética y sin importar el concepto. Siguiendo con el ejemplo de antes, si en japonés existe la palabra taberu, en manyogana se tendría que escribir tomando las grafías chinas “ta”,” be” y “ru”, y, por ejemplo, 他 (ta) 邊 (be) 流 (ru) significa “otro”, “margen” y “corriente”, respectivamente, lo cual no parece tener mucho que ver con “comer”.

El primero no podía encontrar un equivalente chino a las estructuras verbales flexivas como tabetakunai” y el manyogana, no era muy prometedor al consistir utilizarlos caracteres chinos sólo por como suenan, obviando su significado. Los japoneses se dieron cuenta de estas carencias de ambos sistemas y durante la época Heian (794-1185) desarrollaron el hiragana y el katakana.

Página del Manyōshū, colección de poemas japoneses del siglo VIII escrita en manyogana

La escritura japonesa en la actualidad:

A día de hoy, el japonés consta de dos silabarios –hiragana y katakana-, de los kanji y del romaji.

Hiragana:

Se trata de un abecedario de sílabas que consta de 46 caracteres cada uno de los cuales tiene su propia lectura silábica (a excepción de ん, que simboliza el fonema “N”). Se suele utilizar para representar las partículas, varios adverbios, pronombres y las terminaciones verbales y adjetivales. Significa “mitad de letras prestadas” (平仮名), en referencia a que sus creadores se inspiraron en una parte importante de los caracteres chinos para su creación. Los símbolos del hiragana tienden a curvarse o a tener forma redondeada.

Evolución del hiragana

Katakana:

Constituye un silabario con los 46 sonidos del hiragana, aunque con caracteres distintos. Normalmente, se emplea para transcribir palabras extranjeras que no tienen un equivalente en japonés. Quiere decir “lado de letras prestadas” (片仮名), haciendo alusión a que se inventó en base a detalles o partes pequeñas de los caracteres chinos. El katakana tiene forma más bien geométrica y de un perfil más recto.

Evolución del katakana

Romaji:

Se refiere al abecedario romano que se utiliza en buena parte de Occidente. Por lo general, no tiene gran presencia en el día a día de los japoneses. Pero, se puede encontrar en algunas empresas, negocios, carteles y letreros para facilitar la comprensión de los extranjeros.

Algunas de las letras del alfabeto latino

Kanji:

Su etimología no engaña. Tal y como he explicado antes, kanji (漢字) hace referencia a carácter chino. Cabe destacar que requiere más tiempo y esfuerzo para recordarlos que los propios hiragana y katakana; aunque, son realmente prácticos, ya que en muchas ocasiones con tan sólo ver el carácter te viene a la cabeza el concepto que se expresa. De este modo, los kanji no consisten en dibujitos, sino que, por lo general, es un tipo de escritura basada en ideogramas. Es decir, signos que expresan ideas. Estos tienen cierta lógica, pues los chinos, en la antigüedad, los diseñaron basándose en la observación.

A la izquierda, el origen; en el centro, el kanji; a la derecha, el significado