¿Qué leer si quiero leer shōjo?

El lunes hacíamos un resumen sobre lo que fue la primera Nit Temàtica del año sobre el shōjo, de la mano de Oriol Estrada Rangil [@capitanurias en twitter]. Recordábamos que es una demografía, una etiqueta que se le pone al público al que va dirigido. Y, a diferencia del shōnen, que va dirigido a los hombres, el shojo va dirigido a un público femenino. Pero no debemos olvidar que dentro del shōjo hay un montón de historias distintas de géneros muy diversos.

 

Surgimiento del shojo moderno y autores masculinos

Después de un primer éxito de ventas, poco rompedor y atrevido, llegó el primer story-manga del shōjo. Ese que cambiaría el formato de las historias para chicas, dejando de lado las tiras cómicas instructivas para dar paso a las historias como los manga actuales.

La princesa caballero (1953-1956), de Osamu Tezuka.

Los padres de Sapphire anuncian que han tenido un hijo en lugar de una hija, para evitar que su malvado tío se haga con el trono. Ella puede hacerse pasar por chico con facilidad porque, por culpa del angelito Chopi, nació con medio corazón de chico y medio de chica.

La historia incluye un personaje que se transviste, androginia y la idealización por escenarios extranjeros. También incluye la primera superheroína del manga moderno y se considera una proto-magical girl.

Sakura Namiki (1957), de Makoto Takahashi.

Él es considerado padre del shōjo y pionero en su sub-género. Con Sakura Namiki introdujo las historias sentimentales ambientadas en institutos. Y ésta es la historia de un grupo de chicas que exteriorizan sus sentimientos, creando lazos fuertes de amistad y sororidad entre ellas.

 

Pero más adelante también hay manga shōjo de gran diversidad de géneros y escritos por mujeres.

  • Amor entre chicos (boys love)

In the sunroom (1970), de Keiko Takemiya. Fue, probablemente, el primer shōnen ai (de amor y dirigida al público masculino) en el que se incluye un beso entre hombres.

Y La balada del viento y de los árboles (1976), de la misma autora. Ambientado en Europa, con amor entre hombres y considerado el primer yaoi.

From Eroica with love (1976), de Yasuko Aoike. Suele catalogarse dentro del género de comedia. Es la historia de dos enemigos con mucha química.

Izuru Tokoro no Tenshi (1980), de Ryoko Yamagashi. Su argumento gira entorno a la historia de un príncipe japonés gay y transvestido. Con este manga, la autora ganó el premio Kodansha.

  • Amor entre chicas

Shiroi Heya no Futari (1971), de Ryoko Yamagashi. Es uno de los primeros shōjo considerado yuri.

  • Ciencia ficción

Terra e (1977), de Keiko Takemiya. Ciencia ficción publicada originalmente en una revista shōnen.

¿Quién es el 11º pasajero? (1976), de Moto Hagio. Obra con la que gana el premio Shogakukan. Encaja en los géneros de ciencia ficción, romance y misterio.

  • Fantasía y realismo mágico

Wata no Kuni Hoshi (The Star of Cottonland, 1978-1987). Una pequeña gatita es abandonada y la recoge un chico joven. La gatita se cree humana y es dibujada como una niña pequeña con orejitas de gato. Dicen que es a partir de esta obra que se pusieron de moda los personajes kemonomimi (chicas gato).

  • Magical Girls

Sailor Moon (1991-1997), de Naoko Takeuchi. Todo un fenómeno social y cultural que marcó la década de los noventa.

 

Dentro del shōjo también se habla de deportes (Ace wo Nerae, 1973, de Sumika Yamamoto), hay historias muy dulces y edulcoradas (Candy Candy, 1975, de Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi), historias sobre luchar por tus sueños (Glass no Kamen, 1976, de Suzue Miuchi), de viajes en el tiempo y, por lo tanto, de fantasía e histórica a la vez (Oke no Monsho, 1976, Chieko Hosokawa), comedia fantástica (Patalliro, 1978, de Mineo Maya), entre muchísimos otros. Además, hay autoras que ellas solas son capaces de tocar un poco de cada género, como lo hizo el grupo de las CLAMP, con Sakura Card Captor, Captain Tsubasa, Saint Seiya, Clamp School Detectives, Legend of Chun Hyang, entre muchos otros.

 

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